Suposiciones en fuera de lugar
Dec 2nd, 2009 by admin

Supongamos. Solo supongamos que la Fifa decide, a raíz de la mano de Thierry Henry contra Irlanda, que sirvió para que Francia clasificara al Mundial de Suráfrica, que la tecnología estará a la orden del fútbol. “¡No más trampas!”, diría su presidente, Joseph Blatter, al comunicar la noticia. Así el ‘Ojo de Águila’ tan usado y reclamado en el tenis o la repetición en video que detiene los partidos de fútbol americano o rugby aterrizaría en el más humano de los deportes.
Supongamos que el estreno de dicho artilugio se lleva a cabo en un Real Madrid-Barcelona. Y en la primera jugada de difícil interpretación, el árbitro central, gracias a un sensor que lee su voz de mando, encenderá una luz y hará sonar una chicharra, tipo las vuvuzelas de Suráfrica, que detendrá el partido para conferenciar con sus subalternos. Digamos que el colegiado pita el comienzo del juego y tan pronto como Ronaldo se la toca a Kaka y éste intenta una finta para avanzar, es detenido por Busquets, que le hala de la camiseta y despeluca al merengue. ¡¡¡FUUUUUUUUUUU!!! (Léase y escúchese como onomatopeya de vuvuzela).
“¿Qué viste tú, tío?”, le pregunta el árbitro central a su asistente. “No, macho, yo estaba mirando para otro lado”, contesta éste. “Entonces, pues nada, ¡joder!, estrenemos este sistema, qué bien costoso sí es… que ruede la imagen”, acota el cuarto juez.
Descripción de lo que ven los árbitros: Kaká lleva la pelota y mira al frente, pegado a la línea derecha. Un aficionado en primera fila dispara una foto. El destello del flash hace que Busquets, que llega detrás, tropiece y en su intento por mantener el equilibrio, sujete la camiseta blanca del contrario, rodando los dos por el césped.
Veredicto: Gracias a la tecnología, si están jugando en el Camp Nou, el árbitro cobrará obstrucción de Kaká. Pero si están en el Santiago Bernabéu, la decisión será falta clara de Busquets. Ahora si juegan la final de la Copa del Rey, en cancha neutral, tipo San Mamés, el árbitro expulsará del estadio al hincha que tomó la foto y cobrará un balón a tierra. ¡¡¡FUUUUUUUUUUU!!! ¡¡¡FUUUUUUUUUUU!!! ¡¡¡FUUUUUUUUUUU!!!
3 Responses to “Suposiciones en fuera de lugar”
Leave a Reply
You must be logged in to post a comment.
Damn it, I wish my Spanish was better so I could read this in all its beauty
Supongamos que es así, yo supondría que los partidos se volverían sosos y, supuestamente, la gente se volvería más hincha del video que de los estadios y tendríamos más ‘júligans’ en la red… ¡Supongo, no!
¡Ya basta! Es indignante y nada ético que un jugador como Thierry Henry, ejemplo para muchos niños, se valiera de la trampa en el fútbol para ayudar a su país a clasificar al Mundial de Suráfrica. Y lo que es peor, que la Fifa, a ojos de todo el mundo, lo permitiera.
En un deporte que se practica con los pies, pero que se piensa con la cabeza, Henry -como si fuera su compatriota Tony Parker jugando para los Spurs de San Antonio en la NBA- se valió de la mano para acomodar la pelota, centrarla a William Gallas, que de cabeza anotó el gol que empató el juego y eliminó a Irlanda.
Ya es hora de que se acaben estas injusticias en el fútbol. Y muy al contrario de los que no quieren el uso de tecnología en este deporte, creo que es el momento para sacarle partido al video u otros medios que sirvan para erradicar a estos sinvergüenzas que creen que esto es válido bajo la frase: “Es que el fútbol es como la vida y el error humano lo hace más bello.”.
Semejante falacia contradice uno de los principios básicos del juego: “Educar a los niños en su crecimiento como personas”. Pues esto no se cumple gracias a personas como Thierry Henry, Diego Maradona –y su “Mano de Dios” frente a Inglaterra en México 86-; Carlos Bilardo –que envenenó los bidones del agua para dormir a los brasileños en un partido de Argentina, en Italia 90-, los mismos ingleses que celebraron un gol que nunca existió en la final contra Alemania, en el 66; o los miles de jugadores que, domingo a domingo, se zambullen en el área para buscar que el árbitro pite un penalti imaginario.
Ya no más. La Fifa debe tomar la decisión de poner el fútbol a tono con el siglo XXI y, en esa idea, lo más adecuado es rodearlo de cámaras para detectar a los antisociales del juego, dentro de la cancha, que se escudan detrás de su sentido pícaro.
De otro lado, a manera de castigo, si yo fuera el jefe de marketing de Gillette, Tomy Hilfiger o Reebok, marcas de las que el señor Henry es imagen, ya mismo le retiraría mi apoyo, pues más es el daño que le hace a las afeitadoras, a los calzoncillos y a la ropa deportiva. O, como consumidor, simplemente dejaría de comprarlas.